• Diego Marqueta

Menuda Peripecia

Y yo que pensaba que la peripecia era el fenómeno por el que un técnico perito se queda calvo… (da-daaaa).


Tras un chiste tan macabramente lamentable (y los tengo peores) sólo puedo recobrar cierta dignidad citando de nuevo a Aristóteles. Menuda peripecia.

Ya lo sabes: está todo en los clásicos.


La semana pasada, sin ir más lejos, citábamos la «Retórica» de Aristóteles con sus fundamentos Ethos - Logos - (al agua) Pathos. E incluso algún tiempo más atrás nos referíamos a la «Poética», en la cual nos ofrecía el esquema de introducción-nudo-desenlace. Que es por lo que se rige la práctica totalidad de las tramas que te enganchan en teatro, cine o literatura.


Incluso en Análisis de Formas Musicales, el esquema lied (=«canción») es el más común: A-B-A'. (No confundir con ABBA, que eran los de «Chiquitita»).

  • A: (exposición del tema)

  • B: (sección contrastante)

  • A': (variación sobre A o exactamente «A»).

Este esquema es la arquitectura fundamental de la forma Sonata-Allegro. Y, te lo aseguro, de cualquier canción que esté sonando ahora mismo en cualquier emisora de radio. Incluso en Radio3 (desengañémonos, el 25% de lo que emiten es infumable, por muy hipster gafapasta cultureta que seas, con libro de poemas de Baudelaire bajo el brazo y cara de asqueado de la vida). Quizá por una vez los chicos de ElMundoToday no andaban de broma.


Pues resulta que el propio Aristóteles consideraba un modo muy concreto de desenlace como el más perfecto de todos: La Agnición (o Anagnórisis para los que prefieran las esdrújulas: de hecho yo tenía un jefe que se empeñaba en decir que a Marqueta le gustaba hablar con esdrújulas. Nunca llegué a aclararle que mi ímprobo pero estúpido hábito era sencillamente usar «polisílabas»).


La agnición es la revelación al protagonista (y por tanto al lector o al público) de una verdad, generalmente sobre sí mismo. Este hecho de repente da sentido a su existencia y a todo el relato, al tiempo que supone en sí el desenlace de la historia.


Caso clásico de agnición: Edipo descubre que a quien ha matado es su padre, que su esposa es su madre y por tanto en él mismo está el origen de las plagas que ionvaden su pueblo. Casos modernos en el cine: Exacto, las películas en las que estáis pensando justo ahora. «El Sexto Sentido», «Los Otros»... Y también «El Corazón del Ángel», «Blade Runner» (ah, ese unicornio de Origami)...


Venga, que me he dejado deliberadamente para el final esa en la que estáis pensando… Exacto: Julio Iglesias, perdón, Darth Vader a Luke Skywalker: «Yo soy tu padre». («Star Wars-Ep. V: El Imperio Contraataca», 1980. ¿Es posible que no tenga un sólo defecto esta obra maestra?)


Darth Vader seduciendo a Luke Skywalker para que se olvide del lado de La Fuerza De Diego Marqueta y se una al Lado Oscuro, perdón, «Reverso tenebroso» del Comic Sans.

Agnición no es solamente el cliché de las historias de misterio en las que «el asesino era el mayordomo». Agnición sería que el propio mayordomo averiguase al final que él mismo es el asesino.


Vale, vale, vale Marqueta. Y a mí qué.


Cómo que a ti qué. Un poco de gratitud, demonios, que te estoy ofreciendo un recurso que era de los favoritos de Steve Jobs en sus legendarias presentaciones en Apple.


Naturalmente, en plena presentación, el orador no experimenta una epifanía o una revelación sobre sí mismo, sino que la hace sobre el producto o la historia misma.


Casos de agnición en grandes presentaciones:

  • "Really achieving your childhood dreams" (Randy Pausch, 2007): Cuando al final de su inolvidable charla, dice que en realidad ésta no era para el auditorio, sino para sus 3 hijos. Le quedaban meses de vida por un cáncer de páncreas. Ahora imaginad el pedazo de Agnición que habría sido que hubiera revelado su enfermedad sólo al final de la clase.

  • Apple: Presentación del iPhone (Steve Jobs, 2007): cuando revela que los 3 productos revolucionarios que presenta ese día no son 3 aparatos diferentes. Sino que es uno sólo. Pido disculpas por las posibles náuseas o, como mínimo, vergüenza ajena que os puedan producir los gritos de los fanboys de Apple en el público.

  • Encendido de la antorcha olímpica (Londres 2012) («Agnición por ignición)»: siempre es un secreto cómo se va a encender la antorcha. En este caso, la antorcha estaba ahí delante de todo el mundo: 204 grandes barras desplegadas radialmente en el suelo. Una vez encendidas por los atletas y erectas, conformaban la gran antorcha que representaba a las 204 naciones participantes adscritas al Comité Olímpico Internacional. Agnición aún mayor para los periodistas que comentaban la ceremonia durante la emisión: la geometría básica de dicha estructura aparecía como isologo en el dossier de prensa para seguimiento y significado de cada momento de la ceremonia.

Steve Jobs disfrutando del momento de agnición en que revela el iPhone.

La Agnición ha de reunir unas características


Y que así se convierta en el mejor «COLOFÓN»:

  • Coherente: si hubiese empezado el relato por ahi, todo tendría sentido.

  • Original: que la verdad introducida tenga un enfoque no obvio.

  • Legítima: que no esté metido con calzador. Por ejemplo, el final de la serie de «Los Serrano» es una porquería de Agnición.

  • Obnubilante: que produzca sorpresa. Puedes cambiar «obnubilante» por «orgásmica», esto ya va a gustos y costumbres. Si no, de nada sirve. Por ejemplo, que Clark Kent resulte ser Superman… pues no es una agnición para el espectador.

  • Final: que no dé lugar a más tramas; la agnición es el desenlace aristotélico en sí misma.

  • Orgánica: que sea un momento (la peripecia) con vida propia; se trata de una microhistoria (de unos cuantos segundos) que explica la historia completa.

  • Narrativa: que no sólo sea un final rompedor; ha de ser un final que le dé un verdadero y nuevo sentido a todo el relato.

De hecho, el título de este texto de hoy no era «¡¡Menuda Peripecia!!» (≈¡¡vaya con esta peripecia)!!. Era sencillamente «Menuda Peripecia», es decir, una «Pequeña Peripecia».


CINEMATIC 14: ¡Nos vamos de compras! Con Javier Bermejo.

(📺YouTube / 📻iVoox)


Javier es director de Compras en el sector aeronáutico. Y la primera sorpresa: para poder comprar a menudo tienes que vender. Es decir, en determinados sectores tienes que seducir para que quieran venderte a ti y no a otro.


Nos cuenta experiencias con las que más ha aprendido: [1] cómo aprendió técnicas de venta en las calles de Marrakech; [2] cómo abordar línea por línea la especificación en una negociación de compras en Rusia; [3] cómo escuchando en una negociación en Alemania, te das cuenta de lo que realmente desean para desbloquear.


Y cuando hay conflictos: menos e-mails incendiarios, tomar la iniciativa y ser el primero en llamar y conversar.


Le escucharás el 63% del tiempo. Una cifra casi constante de la que me doy cuenta una vez tengo el audio montado. Quizá sea una constante tipo “número e”.


En cualquier caso… no puedes perdértelo.


CINEMATIC:

Podcast sobre COMUNICACIÓN INTERNA Y EXTERNA EN «MATIC» - Matemáticas · Arte · Tecnología · Ingeniería · Ciencia.

(Áreas de conocimiento "STEAM": Science · Technology · Engineering · Art · Mathematics)


DiegoMarqueta.com


En esta entrega de CINEMATIC Javier nos ilustra sobre el mundillo de las compras industriales

32 vistas
  • Canal YouTube De Diego Marqueta
  • Instagram de Diego Marqueta
  • Perfil LinkedIn De Diego Marqueta
Acceder al blog de Diego Marqueta

Contenidos y fotos web © 2019 Diego Marqueta.

Diseño web: Rosa Triay